DEFINICIÓN

Se entenderá que una acción formativa se realiza mediante teleformación (e-learning, formación on-line, formación virtual, etc) cuando su impartición se desarrolle a través de una plataforma de formación que posibilite la interacción de participantes, tutores y recursos localizados en diferentes lugares…

Las aulas virtuales son una variante de la modalidad de teleformación. Su diferencia con otras modalidades de teleformación es que se exige que la formación se realice de forma sincronizada, para que todos los participantes se encuentren en el aula virtual en el momento de la sesión. Para poder ser bonificada, la formación mediante aulas virtuales (ej. Skype, webex,…) debe estar incorporada a una plataforma virtual, de forma que se cumplan todos los requisitos (registros, controles, etc.). El aula virtual en ningún caso podrá utilizarse para desarrollar las sesiones de evaluación final o de tutoría que, en la modalidad de teleformación, requieran presencia física del alumnado.

El diseño de una acción formativa en la modalidad de teleformación debe considerar, entre otros factores, el perfil de los participantes, la materia a impartir o los contenidos de la acción, aspectos todos ellos que determinarán la duración de la formación. El número de horas comunicadas se debe corresponder con el tiempo medio en el que un alumno adquiere los conocimientos programados en la acción formativa. El alumnado, además de realizar los controles de evaluación del aprendizaje, deberá recorrer todos los contenidos del curso, consultar al tutor-formador las dudas, en su caso, a través de la propia plataforma, que deberá contener y tener a disposición de los órganos de control, todas las interacciones del alumno con la plataforma, el tutor-formador y el resto de participantes.

En relación con lo anterior y atendiendo a los criterios aplicados por el Servicio Público de Empleo Estatal, el porcentaje de actividades de aprendizaje debe alcanzar, al menos el 75%. Además, el participante debe realizar, al menos, el 75% de los controles periódicos de seguimiento del aprendizaje. De ello se deduce que los tiempos de conexión de los participantes, deben estar en consonancia con el aprendizaje y con las horas comunicadas, por lo que al menos deberían estar en torno al 75% de las horas de la acción formativa. El hecho de indicar un tiempo de conexión del 75% de las horas de la acción formativa, significa que es aconsejable o recomendable aproximarse a esta cifra para que el alumno consiga un nivel de aprendizaje y rendimiento adecuados, ya que dentro de este margen de conexión se tienen en cuenta la asimilación de contenidos, así como la realización de otras actividades programadas por la plataforma o por el tutor.

Es muy importante el diseño previo de la acción formativa, adecuando el número de horas en la que se estima se puede adquirir el aprendizaje dirigido hacia un alumnado, que va a tener itinerarios y ritmos de aprendizaje diferentes.

En próximas Newsletters os seguiremos informando sobre diferentes aspectos de esta modalidad de formación