aprovechar el crédito formativo

Cómo aprovechar el crédito formativo de FUNDAE al 100%

Es esencial aprovechar el crédito formativo que tienen las empresas, pero no todas lo consiguen.

Según los datos de FUNDAE (Fundación Estatal para la Formación en el Empleo) durante el año 2022 el crédito formativo utilizado por las empresas fue de 573,1 millones de euros, lo que representa un 54,9% de la cantidad que podrían haberse bonificado.

Este crédito formativo se obtiene en función de las cuantías ingresadas por cada empresa el año anterior en concepto de cuota de formación profesional.

Siguiendo con los datos de la fundación, el crédito asignado a estas empresas durante el pasado ejercicio fue de 1.044 millones de euros, lo cual quiere decir que se dejaron de bonificar 471 millones, una cantidad muy importante que no fue aprovechada para formar a los trabajadores, a pesar de que ese dinero estaba destinado a ese fin.

El principal objetivo de la formación bonificada a través de FUNDAE en España es fomentar que las organizaciones puedan invertir en formación actualizando los conocimientos y habilidades de sus equipos humanos, mejorando las competencias profesionales y habilidades de sus trabajadores.

¿Tiene fecha de caducidad el crédito bonificable?

Según la Ley 30/15 de 9 de septiembre, cada empresa dispone de un crédito formativo del cual se pueden beneficiar todas las entidades españolas, en diferente escala y porcentaje y en función de una serie de criterios: las cotizaciones realizadas en el año anterior y el tamaño de la plantilla.

Pero según la ley, este crédito es anual y deberá ser consumido por la empresa entre enero y diciembre de 2023. Al ser un crédito no acumulativo, la cantidad que no se haya utilizado al final del ejercicio se pierde.

Aunque hay una excepción: las empresas de menos de 50 trabajadores pueden comunicar durante los primeros seis meses del año a FUNDAE si desean acumular para ejercicios posteriores el crédito que no utilicen y guardarlo hasta los dos años siguientes.

Pero desgraciadamente, la mayor parte de las empresas de más de 50 empleados no consiguen aprovechar el crédito formativo al 100%.

Y ese dinero ya no puede utilizarse para bonificar la formación en años sucesivos.

Es por ello que, ahora que entramos en los últimos meses del año, estamos a tiempo de aprovechar esta oportunidad. 

Últimos meses del año para aprovechar el crédito formativo 2023

Entramos ahora en la cuenta atrás: las empresas que no han bonificado aún la totalidad de su crédito formativo pueden utilizarlo hasta el 31 de diciembre.

En muchas ocasiones los departamentos de recursos humanos y formación pueden estar desbordados en estos últimos meses del año y eso puede hacerles perder esta interesante oportunidad de bonificar la formación y aprovechar el crédito formativo.

Para evitar perderlo, se puede contar con el asesoramiento de empresas especializadas en la gestión de la formación bonificada, que cuentan con herramientas digitales que facilitan los procedimientos y garantizan el éxito de toda la tramitación ante FUNDAE.

Claves para sacar el mayor rendimiento del crédito formativo disponible

Para aprovechar el crédito formativo al máximo en estos últimos meses del año conviene hacer un análisis previo de algunos aspectos, tales como las necesidades de la plantilla, la oferta formativa disponible o el formato en el que se puede impartir.

El objetivo de las empresas debe ser realizar una formación que aumente la competitividad y productividad de la compañía, al tiempo que motive a los empleados y ayude a retener el talento.

Estas son, según FUNDAE, las áreas de formación más demandadas en las empresas:

  • Tecnologías de la información (TIC) y habilidades digitales

La transformación digital post-pandémica ha forzado a muchas empresas a reciclar y reforzar los conocimientos de sus trabajadores en temas digitales para no dejar de ser competitivos. Esto incluye conocimientos en marketing digital, comercio electrónico, análisis de datos, etc.

  • Habilidades de desarrollo personal

Las llamadas “soft skills” o “habilidades blandas”, tales como la creatividad, dotes de persuasión, aptitudes colaborativas, capacidad de adaptación, gestión del tiempo, comunicación, liderazgo, etc.,  tienen cada vez más importancia en el desempeño de una empresa. Por eso es importante fomentarlas.

  • Idiomas

La globalización que vivimos y el carácter cada vez más internacional de las empresas hacen que manejar bien los idiomas sea, más que un plus, una herramienta de trabajo indispensable para competir en un entorno cada vez más competitivo.

  • Seguridad y salud, calidad, sostenibilidad

Hoy día todas las actividades relacionadas con la salud, seguridad y calidad de vida de los empleados son cada vez más demandadas por las empresas, pues no basta con cumplir las normas, sino que es necesario ir un paso más y garantizar el bienestar de los trabajadores. También gana peso la formación en responsabilidad social, sostenibilidad y compliance.

 

La formación bonificada o continua enriquece las capacidades y aptitudes de los trabajadores, de forma que actualizan sus conocimientos, se desarrollan profesionalmente, mejoran su productividad, optimizan la gestión de tareas y, en definitiva, aportan un valor añadido a la compañía.

Decía Nelson Mandela que “la educación es el arma más poderosa para cambiar el mundo”. No perdamos más tiempo. Es el momento de aprovechar el crédito formativo de nuestra compañía al máximo formando a nuestros trabajadores. Mejoraremos la competitividad de nuestra organización y conseguiremos motivar e implicar en nuestros desafíos al equipo humano.