Costes de formación bonificada 2026

El desfase silencioso de los costes de formación bonificada

En España llevamos años hablando de la importancia de la formación continua, del upskilling, del reskilling y de la necesidad de que las empresas acompañen la transformación digital, productiva y organizativa del país. Sin embargo, hay una paradoja difícil de explicar a quienes gestionan la formación en las organizaciones: los costes de formación bonificada a través de FUNDAE tienen las tarifas aplicables congeladas desde 2018, como si en estos años no hubiera cambiado absolutamente nada. Y bien sabemos que ha cambiado todo.

Desde 2018, el coste de la vida ha aumentado de forma sostenida. El IPC acumulado, el precio de la energía, los alquileres, los salarios, la tecnología, las plataformas digitales, los costes de proveedores y, por supuesto, el salario o los honorarios del talento formador. Todo ha subido. Todo… excepto los módulos económicos de la formación bonificada gestionada a través de FUNDAE.

Los costes de formación bonificada vigentes datan de 2018

Conviene recordar el marco actual. La formación programada por las empresas se rige por el Real Decreto 694/2017, en vigor desde 2018. Desde entonces, los límites máximos bonificables por hora y alumno siguen siendo exactamente los mismos:

  • 13 € en formación presencial o virtual de nivel superior.
  • 9 € en formación presencial o virtual de nivel básico.
  • 7,5 € en teleformación.

Con estos importes deben cubrirse los costes directos (docencia, plataformas, materiales, aulas, medios técnicos), los costes indirectos (suministros, personal de apoyo, infraestructuras, con un límite del 10 %) y, en su caso, los costes de organización, limitados entre el 10 % y el 20 % según el tamaño de la empresa. A ello se suman los costes salariales de los trabajadores cuando la formación se realiza en horario laboral.

Veamos un ejemplo: un curso de teleformación de 40 horas para 20 trabajadores tiene un coste máximo bonificable de 6.000 € (7,5 € x 40 h x 20 alumnos). Incluso añadiendo costes de organización, el margen real para ofrecer formación de calidad es cada vez más estrecho. Y eso en un contexto donde la formación es, paradójicamente, más estratégica que nunca.

Un agravio comparativo: la formación subvencionada sí aumenta los costes deducibles

Lo llamativo es que sí ha habido una actualización de costes de formación bonificada… pero no para todos. En 2026, la Administración ha aprobado una subida de los módulos económicos de la formación subvencionada, mediante una orden publicada en el BOE el pasado 30 de diciembre, aplicable desde el 1 de febrero de este año. Los nuevos importes son:

  • 15,4 € por participante y hora en modalidad presencial.
  • 8,9 € en teleformación.

Una actualización al alza necesaria, coherente y bienvenida. Pero que pone aún más en evidencia el agravio comparativo: la formación subvencionada se actualiza; la formación bonificada no. Dos sistemas distintos, sí. Pero un mismo objetivo: mejorar la cualificación de las personas trabajadoras.

Una formación de calidad requiere una actualización de los costes

No se trata de pedir privilegios, sino coherencia. Si reconocemos que los costes reales de la formación han aumentado —y así parece al actualizar los módulos de la formación subvencionada—, resulta difícil justificar que los costes de formación bonificada sigan con las mismas tarifas en 2018.

Actualizar estos costes no es un capricho del sector. Es una condición necesaria para garantizar calidad, innovación y sostenibilidad en la formación que reciben millones de trabajadores cada año. Congelar los módulos durante casi una década equivale, en la práctica, a recortar la capacidad formativa del sistema.

La formación bonificada ha demostrado ser una herramienta eficaz, cercana a la empresa y alineada con sus necesidades reales. Precisamente por eso merece evolucionar con el tiempo. Porque si la economía avanza, los costes de formación bonificada suben, las competencias cambian y la formación no puede quedarse atrás. Y mucho menos, su financiación.